Marita hermosa…
Hola querida hijita, hace un tiempo que no te escribo; pero no dejo de pensar un instante en vos, en Abril, y como veran sigo sobreviviendo.
Recuerdo, siendo muy chiquita y con familia numerosa, nunca faltaba un fallecido. Los veía llorar a todos desconsoladamente y solamente pasaba por mi cabeza: “por que llorar tanto si cada uno va a seguir su vida…”, “pobrecito el que parte…”, “que deja planes truncados…”, “personas amadas…”, “ganas de seguir viviendo…”, “con un futuro lleno de felicidad o no; pero viviendo…”
Tiempo atrás pensaba: “Se fue con Dios a un lugar mejor…”. Pero ahora ya no encuentro paz para pensar así, ahora pienso como tantos padres que pasaron por esta experiencia tan traumática y dolorosa: “por que no nos fuimos nosotros en cambio de ustedes…”.
Recordando todos los momentos felices de mi vida con mi familia completa, por momentos siento que no alcanza ni un poquito para compensar la angustia de no tenerte a mi lado y prefiero no haber nacido siquiera. Es un dolor que jamás se va a describir con palabras.
Cielo de mi vida, cuantos sentimientos encontrados se tienen. Esta semana, tu hermana pasa un tiempo en casa y este fin de semana también va estar Ariel. Si supieras que hermoso es tenerlos en casa, escuchar sus risas, mientras miran TV, una película, juegan con los perros, o simplemente charlamos.
¡Pero DIOS! que dolor al mismo tiempo, de no escuchar, tu risa tan hermosa junto a la de ellos.
Desde que partiste, todos los meses son tremendos; sin embargo el mes de Julio es particular, por ser el mes que cumplen años Luana, el 2, y vos, el 28.
Marita querida te volví a soñar, volví a sentir tu piel mientras te abrazaba y besaba, fue algo hermoso, no quería despertar del sueño. ¡Te extraño tanto mi cielito!
A los que escriben preguntando porque no escribo todos los meses como antes, les digo que es la recomendación actual de mi terapeuta. Además, creo que escribir siempre con esta mochila cargada de dolor puede llegar a agotar al que lee. Más allá de todo les agradezco profundamente su permanente presencia y mensajes acompañándonos en este dolor que no cede y sigue creciendo.
Quizás no conteste a todos, pero no dejo de leer ningún comentario.
Les quiero contar a todos que seguimos luchando para que se haga JUSTiCIA. No vamos a dejar de hacerlo mientras que Dios nos de vida.
La causa, lentamente sigue adelante y seguimos creyendo en la JUSTICIA, se que Dios los va a iluminar para que logren ver la verdad de lo sucedido.
Los ineptos que atendieron a mi hija y nieta, siguen atendiendo, como si nada malo hubiesen causado. Por supuesto sabemos que si tienen conciencia, la tienen dormida.
Como dije muchas veces: DIOS, LOS INEPTOS QUE LAS ATENDIERON Y NOSOTROS SABEMOS MUY BIEN LO QUE PASÓ.
Las amamos y extrañamos cada día más. Nuestro deseo es que ustedes donde se encuentren, tengan esa paz que tanto deseamos.
Chau mis amores , hasta pronto.
Mami
_________________________________________________________________________________